"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo…"- Efesios 1: 3 (CSB)
Sin importar nuestras circunstancias ni el estado del mundo que nos rodea, si somos hijos de Dios, ¡podemos reconocer las bendiciones de Dios en nuestras vidas!
Podemos cantar, podemos decir, podemos orar: “¡Bendito sea Dios!”
¡Y podemos hacerlo sinceramente!
Él nos ha llamado suyos (Efesios 1: 11)! Él nos ha redimido (Colosenses 1:14)! Él nos da todas las cosas que necesitamos para la vida y la piedad (2 Pedro 1:3)!
Todas las bendiciones vienen de Dios porque Él es la “fuente de toda bendición”, como dice un antiguo himno.
Además, Dios es totalmente suficiente.
Cuando Dios nos bendice, nos otorga beneficios espirituales o materiales. Cuando lo bendecimos, podemos hablar bien de Él y de lo que Él hace o hizo por nosotros y por los demás. ¡Estas son nuestras historias de Dios!
Bendice a Dios. Habla bien de Él. Dile lo agradecido que estás por todo lo que Él hace, por lo que te da o te niega, y habla bien de Él a quienes te rodean.
desafío semanal
¿Puedes identificar 10 bendiciones de Dios en tu vida ahora mismo?
